Recuperando el control

Tiempo de lectura: 3 minutos ¿Cuánto de nuestra vida esta en manos de Google, Facebook, etc? Yo he decidido recuperar parte de ese control.

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Tiempo de lectura: 3 minutos

Hace un par de años me compre un NAS. La verdad es que mi objetivo no iba mucho más allá de hacer backup de las fotos y tener un sitio donde guardar información, pero lo que me encontré superó mis expectativas.

Ya antes de tenerlo había tenido otras experiencias, mucho más insatisfactorias. Sí, yo también había estado jugando con Raspberries y había tenido montados distintos servicios pero siempre, por una razón u otra, se acababan desmoronando. Cuando no pagas con dinero al final acabas pagando con tiempo, y ya tengo una edad en la que lo segundo es mucho más preciado que lo primero.

El caso es que, gracias al NAS, empecé a liberarme de una dependencia tecnológica de la que hasta entonces no era consciente . Lo primero fueron las imágenes. De repente ya no era tan importante tener Google Photos, y cuando este año han anunciado que cortaban el grifo apenas me importo. Pero después fueron las notas o las tareas. Todavía me quedan lazos que cortar, como en el correo electrónico o la agenda, pero es sólo cuestión de tiempo.

No sólo se trata de sustituir servicios ya existentes, también se trata de descubrir nuevos usos de la tecnología. Una de las herramientas que más extensivamente uso es Syncthing, para hacer cosas que ni imaginaba y, por otro lado, la obsolescencia tecnológica me preocupa menos ahora que no dependo de sistemas propietarios sino de soluciones basadas en archivos de texto plano.

Todos estos temas están situados bajo mi esfera personal, son cosas que me afectan a mi y a los que están más cerca de mi, pero que si no os llamo la atención sobre ellos pasarían desapercibidos porque ¿En que se diferencia que alguien gestione sus tareas pendientes usando Google Tasks o usando un archivo de texto plano? Lo importante es que haga sus tareas, no importa cómo.

Ahora bien, estos cambios internos hacen que cambie algo en tu percepción del mundo y, como te hacen sentir bien, quieras trasladarlos a los demás y al resto de tu vida. Es entonces cuando empiezas a mirar otros servicios que también usas, servicios para compartir fotografías, para conectar con los demás, para compartir lo que disfrutas, y ves que están en manos de otros, que ese contenido que compartes no te pertenece y estará ahí tanto como esos servicios aguanten.

No estoy diciendo que sea un mal negocio. Te lo ponen fácil, te lo ponen barato, y sólo te piden a cambio una buena parte de tu atención. Y tampoco estoy diciendo que haya que renunciar totalmente a ellos. Yo no lo hago. Pero no tenemos porque depender completamente de ellos.

Es por eso que monte esto. Es por eso que, usando WordPress como base, plantee un sitio donde poder compartir las fotos que no quiero quedarme para mi sólo, un sitio donde dejar constancia del ocio que disfruto y quiero compartir, un sitio donde poder dejar apuntados pensamientos como este que puedan ayudar a otros y enriquecernos a todos. Y prácticamente solos fueron cristalizándose Opinionica, Fotología, Notas al margen.

Sí, me da más trabajo. Sí, me he tenido que quedar alguna noche hasta tarde revisando alguna configuración. Sí, puede no ser lo más cómodo. Y puede que cueste más que llegue a todo el mundo. Pero nadie dijo que la libertad fuese fácil. O cómoda. O gratis.

¿Por qué use WordPress? Porque ya lo conocía, de anteriores proyectos como Órbita Friki; porque es sencillo, accesible y gratuito; porque su soporte para crear hilos de twitter me parece una killer-feature; y porque hay muchos hostings que lo soportan a un bajo precio.

¿Es para todo el mundo? A lo mejor no todo el mundo quiere dedicar tiempo a aprender y configurar todo esto, pero siempre pueden acudir a wordpress.com y hacer algo parecido, gratis o a muy bajo costo. Es verdad que en ese caso vuelve a estar en manos de un tercero que le ofrece un servicio, pero es diferente que alguien te ofrezca un servicio básicamente de hosting y tu hagas lo que quieras con él, a que te ofrezca un servicio específico del que difícilmente puedes salir.

¿Está ya todo lo que necesito? En principio sí, pero en cualquier caso ya están puestas las bases para poder crecer si es necesario, y una vez hecho este trabajo ahora se trata de disfrutar rellenándolo de contenido, que es lo divertido ¿no?